14/06/2009

Yucatán e Guatemala

Lago Petén Itza. Guatemala

O dito: estamos no refacho, e como pega. Volvemos meter a proa ao vento e a largar unha nova entrada, inspirada,unha vez máis, polo magnífico Blog "El mar es el camí" (O mar é o camiño) do noso Joan Sol, que teremos o gusto de ter con nos en Muros. Nn esaxero se digo que falamos, seguramente, do mellor blog de barcos e mar do Estado (e parte do extranxeiro), que vos recomendo vivamente.

Peirao en Sian Kahn, Yucatan.México

Nunha das últimas entradas, Joan falaba da sua colección de miniaturas de embarcacións do mundo, e deixando unha dorna e unha gamela, fixeime nuhas barquiñas de rio de Guatemala que rápidamente identifiquéi.

Cañón del Sumidero. Chiapas. México

Así que, dende o outro Finisterre da Península, acometo a miña modesta contribución á entrada de "El mar es el camí", porque Ingrid e mais eu tivemos a sorte de facer unha viaxe, no outono de 2006, pola parte de Yucatán, Palenque, Chiapas e Guatemala, movéndonos pola nosa conta en transportes públicos, marabillados do que alí puidemos ver.

Selva e pirámides maias de Tikal.Guatemala.

O Caribe, o bosque de manglar, a selva tropical, os altos, o inmenso patrimonio cultural maia, a arquitectura colonial, os xeitos de vida ancestráis e, por todas partes unha natureza vizosa envolvendo todo.
Templos maias na selva. Palenque.México

Con respecto ao patrimonio fluvial, puidemos ver e navegar a bordo dunha das embarcacións que mostra Joan en miniatura, na sua páxina, concretamente no Rio Usumacinta, que fai frontera entre México e Guatemala en plena Selva. Deste tipo puiden fotografar diversas variedades, máis que nada diferenciadas pola disposición do teito vexetal. Rio Usumacinta.Fronteira México-Guatemala

Son embarcacións de fodo plano, de moita eslora e moi pouca manga de construción moi sólida, magníficamene adaptadas as correntes e enxurradas deste rio. Veira do Rio usumacinta. México
Nunha das ocasións navigamos nunha chea de turistas e coa carga moi mal estivada na proa. Mentres un lugareño patroneaba o potente motor Yamaha, un compañeiro, encaramado na proa, facíalle indicacións coa man a babor e estribor para esquivar rápidos e remolinos.
Rio Usumacinta. Fronteira México-Guatemala.
Había mesmo remolinos xurdían do fondo cara á superficie, e a embarcación escoraba precupantemente, sobre todo tendo en conta a fauna fluvial.
Rio Usumacinta. Fronteira México-Guatemala

Outro día, navigamos rio arriba cara ao territorio dos Lacandones, menos frecuentado, nuha embarcación que alugamos xunto cunha parella que coñecimos na ruta. Entón puidemos comprobar a axilidade e adaptación destas barcas ao medio correctamente cargadas e estivadas.
Veira do Lago Petén Itza. Flores.Guatemala

O outro tipo pressentado por Joan corresponde bastante ben coas que fotografamos no Lago de Petén Itzá, xa en Guatemala. Tal e como comenta Joan, parece que as máis vellas eran auténticas monoxilas, canoas dunha peza excabadas nun tronco de árbore. Vimos algunas, fora de servicio, utilizadas como xardiñeiras, ou como decoración.
Veira do Lago Petén Itza. Flores.Guatemala.

A maioría das observadas no logo eran feitas de tablóns clavados, tal como ocorre coas ancestráis barcas de dornas do Miño. especie de catamárán feito con dous cascos deste tipo. Por certo que a propia etimoloxía de dorna, fai referencia, precisamente a esa forma de madera vaciada, como recipiente, artesa ou embarcación.
Veira do Lago Petén. Flores.Guatemala.

E finalmene comprobamos a persistencia do tipo orixinado movido con pértigas ou pá, por parte da población autóctona, como se ve na foto que abre esta entrada.


Unha aperta a todos e especialmente ao noso Charli.
E para todos: facede algún comentario és entradas, que se vexa que nos leedes. Debemos ser o único blogg mariñeiro que non ren cmentarios...


3 comentarios:

  1. Hola, Suso!

    ¡Te has pasado tres pueblos ( y parte del extranjero también) con tus elogios a mi blog! De todos modos, te lo agradezco y espero estar a la altura de las expectativas. Aunque gran parte del mérito es de todos los que lo apoyáis con vuestras aportaciones y comentarios.

    Bueno, y cuanto a esta entrada, ¡menudo viaje! Sin duda es de esos que nunca se olvidan. Realmente la navegación fluvial es todo un mundo por descubrir. Y esas zonas selváticas donde los cursos de agua son las autopistas y carreteras de la región, la variedad de embarcaciones i de usos debe ser de una gran riqueza, como se puede apreciar en tus fotos.

    Siempre me ha maravillado la sencillez de las embarcaciones fluviales, construidas con los materiales que da la propia naturaleza, y su gran resistencia y adaptación al medio en el que se mueven. Sin embargo, no deja de sorprenderme la alegría y despreocupación con las que la gente se embarca en esas ligeras canoas, cargadas hasta los topes y dejando a veces escasos centímetros de francobordo, en unas aguas llenas de peligros. No sé si es inconsciencia o confianza ciega en la embarcación y en la propia destreza a la hora de manejarla. Muchas veces, viendo reportajes como el tuyo, me he preguntado si yo sería capaz de embarcarme en según que condiciones. Navegaste tranquilo en esa lancha mal estibada y con una escora preocupante? Y más después de ver los "lagartos" que tomaban el sol en las orillas... ¡poca broma!

    Mi experiencia en navegación fluvial es prácticamente nula. Se limita a una bajada por el río Ebro, entre Tortosa y Amposta, en la “Cala Freda”, la barca de vela latina de Quico Despuig que estuvo en el Encontro de Cambados. Como el viento venia de mar y paralelo al cauce, nos hinchamos de hacer bordos; pero fue una bonita navegada.

    Nos vemos en Muros. ¡Hasta pronto! Joan

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  2. Hola, Suso!

    ¡Te has pasado tres pueblos ( y parte del extranjero también) con tus elogios a mi blog! De todos modos, te lo agradezco y espero estar a la altura de las expectativas. Aunque gran parte del mérito es de todos los que lo apoyáis con vuestras aportaciones y comentarios.

    Bueno, y cuanto a esta entrada, ¡menudo viaje! Sin duda es de esos que nunca se olvidan. Realmente la navegación fluvial es todo un mundo por descubrir. Y esas zonas selváticas donde los cursos de agua son las autopistas y carreteras de la región, la variedad de embarcaciones i de usos debe ser de una gran riqueza, como se puede apreciar en tus fotos.

    Siempre me ha maravillado la sencillez de las embarcaciones fluviales, construidas con los materiales que da la propia naturaleza, y su gran resistencia y adaptación al medio en el que se mueven. Sin embargo, no deja de sorprenderme la alegría y despreocupación con las que la gente se embarca en esas ligeras canoas, cargadas hasta los topes y dejando a veces escasos centímetros de francobordo, en unas aguas llenas de peligros. No sé si es inconsciencia o confianza ciega en la embarcación y en la propia destreza a la hora de manejarla. Muchas veces, viendo reportajes como el tuyo, me he preguntado si yo sería capaz de embarcarme en según que condiciones. Navegaste tranquilo en esa lancha mal estibada y con una escora preocupante? Y más después de ver los "lagartos" que tomaban el sol en las orillas... ¡poca broma!

    Mi experiencia en navegación fluvial es prácticamente nula. Se limita a una bajada por el río Ebro, entre Tortosa y Amposta, en la “Cala Freda”, la barca de vela latina de Quico Despuig que estuvo en el Encontro de Cambados. Como el viento venia de mar y paralelo al cauce, nos hinchamos de hacer bordos; pero fue una bonita navegada.

    Nos vemos en Muros. ¡Hasta pronto!

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  3. Como habréis advertido, el anterior comentario no es mio, sino del prpio Joan. Problemas , técnicos, o, más segurante, humanos, impidieron su prublicación; así que lo he copiado y entrado a mi nombre. Contestando al comentario, Joan, mis elogios no hacen más que constatar una realidad advertida por cualquiera. Por cierto; no es cierto que navegáramos en aquella barca tranquilamente. Como gente acostumbrados a las embarcaciones, éramos perfectamente conscientes de lo precario del asunto y la verdad es que pasamos un mal rato.
    Un abrazo Jesús

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